Por que hablar y sincerarse solo cuando ya no se tiene nada que perder? Es acaso que lo vivido no valia el riesgo? o que era demasiado bueno como para arriesgarlo? Cuando algo anda bien no hay que hacer demasiados movimientos, pero tampoco dormirse en los laureles, pues tarde o temprano una formula se desgasta, por eso hay que estarla renovando. Pero cuando se sabe que el barco no va navegando por aguas tranquilas es cuando hay que hacer cambios de ruta, o es probable que termine hundiendose.
jueves, 23 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario